Ir al contenido principal

PRISMA MURAL N° 2


                       (El mural es de Luxor Magenta)

Por segunda vez, ante la numerosa indiferencia de los muchos, la voluntaria incomprensión de los pocos i el gozo espiritual de los únicos, alegramos con versos las paredes.
Volvemos a crucuficar nuestros poemas sobre el acaso de las miradas.
Esta manera de manifestar nuestra labor ha sorprendido; pero la verdad es que ello -quijotada, burla contra los vendedores del arte, atajo hacia el renombre, lo que queráis- es aquí lo de menos. Nuestros versos son lo importante.
Aquí los dejamos sangrantes de la emoción nuestra, bajo los hachazos del sol porque ellos no han menester las complicidades del claroscuro.
Ningún falso color va a desteñirse, ningún revoque va a desprenderse.
Los rincones i los museos para el arte viejo i tradicional, pintarrajeado de colorines y embarazado de postizos, harapiento de imágenes i mendicante o ladrón de motivos.
Para nosotros la vida entusiasmada i simultánea de las calles, la gloria de las mañanitas ingenuas i la miel de las tardes maduras, el apretón de los otros carteles i el dolor de las desgarraduras de los pilluelos, para nosotros la tragedia de los domingos i de los días grises.
Hastiados de los que, no contentos con vender, han llegado a alquilar su emoción y su arte, prestamistas de la belleza, de los que estrujan la mísera idea cazada por casualidad, tal vez arrebatada, nosotros, millonarios de vida y de ideas, salimos a regalarlas en las esquinas, a despilfarrar las abundancias de nuestra juventud, desoyendo las voces de los avaros de su miseria.
Mirad lo que os damos sin fijaros en cómo.



Revista Prisma, Buenos Aires, N° 2, Marzo de 1922.
(Este texto fue publicado sin título)

Comentarios

Entradas más populares de este blog

"Los pro y los contra de hacer dedo" (José Sbarra)

Entrelazados: "Los pro y los contra de hacer dedo", de José Sbarra - "La hija del fletero", Pol Nada (Cover). -Historias mínimas, batallas perdidas, deseos en puerta. Pulsiones de radio- José Sbarra(Buenos Aires, 1950 - 1996), fue maestro normal, periodista, escritor y guionista de televisión.  Publicó varios libros infantiles y juveniles. Después llegaron sus obras más oscuras, entre ellas: Obsesión de vivir, Marc, la sucia rata y Plástico cruel. Links a los libros: (en su página de FB):  https://www.facebook.com/pg/Jos%C3%A9-Sbarra-36578504330/about/?ref=page_internal Pol Nada es un proyecto desarrollado desde el año 2006 por Pablo Jacobo, quien nació en La Paz, Entre Ríos, pero vive hace años en Rosario. En 2008 editó Querés estar solo, su primer trabajo discográfico independiente y distribuido en Argentina, Chile y Japón. En 2010 editó en formato digital Songs during the war. En 2011 edita He estado en varios lugares a la vez, interpretación de cin...

Prólogo a La Patagonia Rebelde | Osvaldo Bayer

 EL ÁNGEL EXTERMINADOR “Kurt Wilckens, temple diamantino,noble compañero y hermano...” (Severino Di Giovanni,Los anunciadores de la tempestad) Ya a esa hora —las 5.30 de la mañana— del 27 de enero de 1923, Buenos Aires presentía que la jornada iba a ser calurosa. El hombre rubio tomó el tranvía en Entre Ríos y Constitución y sacó boleto obrero. Viajaría hasta la estación Portones de Palermo, en Plaza Italia. Llevaba un paquete en la mano, que bien podría ser el envoltorio del almuerzo o algunas herramientas de trabajo. Parecía tranquilo. A las pocas cuadras de ascender se puso a leer el Deutsche La Plata Zeitung que llevaba bajo el brazo. Bajó en Plaza Italia y se dirigió por calle Santa Fe hacia el oeste, en dirección a la estación Pacífico. Pasó ésta y al llegar a la calle Fitz Roy se detuvo en la esquina, justo frente a una farmacia. Son las 7.15, el sol ya pica fuerte. Hay mucho movimiento de gente, de carros, autos y vehículos de transporte. Al f...

Canto Nupcial - Susana Thénon

Me he casado Me he casado conmigo Me he dado el sí Un sí que tardó años en llegar Años de sufrimientos indecibles De llorar con la lluvia De encerrarme en la pieza Porque yo­-el gran amor de mi existencia- No me llamaba No me escribía No me visitaba Y a veces Cuando juntaba yo el coraje de llamarme Para decirme: hola, ¿estoy bien? Yo me hacía negar Llegué incluso a escribirme en una lista de clavos A los que no quería conectarme Porque daban la lata Porque me perseguían Porque me acorralaban Porque me reventaban Al final ni disimulaba yo Cuando yo me requería Me daba a entender Finamente Que me tenía podrida Y una vez dejé de llamarme Y dejé de llamarme Y pasó tanto tiempo que me extrañé Entonces dije ¿cuánto hace que no me llamo? Añares Debe de hacer añares Y me llamé y atendí yo y yo no podía creerlo Porque aunque parezca mentira No había cicatrizado Sólo me había ido en sangre Entonces me dije: hol...